Tu salud es importante, prevenir hace la diferencia, juntos contra el cáncer

Martes, Septiembre 25, 2018
Tu salud es importante, prevenir hace la diferencia, juntos contra el cáncer En promedio 7.6 millones de personas mueren al año por causa de algún tipo de cáncer. Estudios indican que el ejercicio es elemental tanto para prevenirlo como para tratarlo. Los médicos y expertos en salud han explicado de distintas maneras la importancia de realizar actividad física para impactar de buena manera en la salud. Ahora, estudios recientes también han revelado lo significativo que tiene el deporte para evitar el cáncer y para tratarlo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda como mínimo la práctica de 150 minutos de actividad física a la semana para empezar a sentir sus efectos. Según cifras del Gobierno Nacional, en Colombia el promedio de personas que fallecen a causa de un tipo de cáncer es de 33 mil al año. Se ha identificado que el sobrepeso y la inactividad física hacen parte de los factores de riesgo que desencadenan en el padecimiento. Actualmente, múltiples estudios que se han realizado en pacientes demuestran que el ejercicio impacta de manera positiva la sobrevida; evidenciando que esté se ha convertido en una opción viable tanto para mejorar la calidad, como la supervivencia. Los pacientes que lo practican desde el diagnóstico y lo inician desde el primer día de quimioterapia, tienen mejor calidad de vida, mejor respuesta al tratamiento, menos diseminación de la enfermedad y mayor supervivencia. Al respecto, el Dr. Javier Orlando Pacheco, Hemato Oncólogo y jefe del servicio de oncología del Hospital de San José detalló: “El cáncer se desarrolla en cualquier parte del cuerpo. Comienza cuando las células crecen descontroladamente sobrepasando a las células normales, lo cual dificulta que el cuerpo funcione de la manera adecuada; generando lugares con poco oxígeno (hipoxia), además formando nuevos vasos sanguíneos anómalos, cuando estos procesos aumentan generan mecanismos de resistencia a los medicamentos utilizados en las quimioterapias y aumenta la capacidad para diseminarse, es decir, la metástasis, así mismo aumentan los síntomas asociados con la enfermedad”. Pacheco, explicó que la actividad física contribuye a preservar el flujo sanguíneo en los vasos colapsados por el tumor lo que reduce la hipoxia, al mismo tiempo produce sustancias conocidas como mioquinas y óxido nítrico, que llevan a la reducción de la angiogénesis (formación de vasos sanguíneos). Este fenotipo también puede reclutar factores inhibidores de tumores, lo que lleva a que sean menos agresivos, disminuyendo la invasión y la capacidad de generar metástasis. Francisco Andrés Puerto. Profesional en cultura física con énfasis en salud, explicó: “Durante el tratamiento, el ejercicio físico mitiga los efectos secundarios de la medicación y la enfermedad como tal, ayudando a aliviar el dolor. El ejercicio aeróbico, ha demostrado ser útil para contrarrestar la fatiga extrema, mientras que el ejercicio de fuerza ayuda a evitar la pérdida de masa muscular, que es directamente proporcional a la capacidad del paciente para tolerar la quimioterapia, aumentando su supervivencia”. El impacto es tal que se ha evidenciado una reducción en el riesgo de desarrollar hasta 13 tipos de cáncer, entre los que se encuentran el de pulmón, estómago, colorrectal, vejiga y el de mama -el más común entre las mujeres-. Asimismo minimiza la incidencia de la tríada tóxica del cáncer: obesidad, baja condición física e inactividad. “Es de connotar que el ejercicio físico oncológico en pacientes con quimioterapia debe ser realizado por personal entrenado para tal fin, bajo la supervisión dentro de un grupo multidisciplinario de trabajo, como el deportólogo, rehabilitador físico y nutricionista, entre otros. Ellos deben conocer la historia clínica, el tipo de tumor, estatificación de la enfermedad, tratamiento recibido, efectos secundarios de las medicaciones usadas y en caso de enfermedad metastásica, tipo de las mismas y su estado funcional particularizando la atención en la enfermedad ósea”, detalló Puerto. Detalles y cifras Socialmente hay diferencias y desigualdades en el comportamiento del cáncer, por ejemplo, el de cuello uterino afecta principalmente a las poblaciones más alejadas y pobres, así́ como a mujeres del régimen subsidiado; a su vez, casi un 50% de las defunciones por cáncer de mama corresponden a mujeres del régimen contributivo. Esto implica cargas diferenciales en los años de vida potencial perdidos entre regímenes para estos dos cánceres. En línea con esto y según cifras de la OMS, el 70% de las muertes ocurrieron en países de ingresos bajos o medios. En Colombia, entre los hombres, las principales localizaciones de cáncer fueron: próstata, estomago, pulmón, colon, recto y linfomas no-Hodgkin. En cuanto a las mujeres, los dos cánceres más usuales que son los de mama y de cuello uterino (más mortíferos) y aunque el de pulmón está en tercer lugar para el caso masculino, no está muy presente en la población femenina. Pacheco, concluyó: “En el Día Mundial contra el Cáncer, se debe crear conciencia para reducir la prevalencia de factores de riesgo. Nuestro sistema de salud deberá reducir las muertes evitables mediante el mejoramiento de la detección temprana y la calidad de la atención, con el objeto de dar mejor calidad de vida de los pacientes y sobrevivientes. Cada día aumenta su prevalencia, no todos los cuerpos responden de la misma manera. El cáncer no entiende de pausas y no hay que ceder ni en el peor de los momentos, se debe vivir activo, hacer ejercicio físico y tener actitud positiva de la mano de un buen grupo de especialistas, esa es la clave del éxito: actitud siempre, la actitud es nuestra y hago esa invitación de manera personal”.
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